Home 2017 julio 29 El Futbol y el Judaismo

El Futbol y el Judaismo

Un joven va donde su rabino y le dice: “Rabino lo siento, pero este Shabat no puedo venir a tu clase”, el rabino asombrado le pregunta cuál era el motivo, a lo que el joven le responde: “Rabino porque estamos en el mundial” y el rabino le pregunta: “¿Y qué es mundial?”, el joven le explica al rabino que es un torneo de fútbol entre países que se lleva a cabo cada cuatro años, entonces el rabino pregunta: “¿Y tu juegas en ese mundial?”, entonces el joven responde: “No rabino, yo solo lo veo por televisión”, entonces dice el rabino: “Bueno, pero ahora con toda la tecnología que hay puedes grabarlo y verlo el domingo, no crees?”, entonces el joven emocionado le dice: “Que buena idea Rabino, entonces voy a grabar su clase y la veré el domingo.”

El rabino entonces le pide al joven que le explique de qué se trata el juego, así que el joven inicia diciéndole que se juega con una pelota de hecha de piel sintética y rellena de aire. Entonces el rabino le dice: “Bueno, en eso hay un mensaje, la pelota somos nosotros, la piel sintética es nuestro cuerpo y el aire de adentro es nuestro espíritu, nuestra alma y así como la pelota es redonda nosotros tenemos que ser iguales, no podemos ser cuadrados, debemos tratar de entender al otro.”

El joven continúa comentando que el tiempo de juego es de 90 minutos y que en ese tiempo los equipos deben anotar goles., entonces el rabino pregunta que qué pasaba si anotaban un gol después de los 90 minutos, a lo que el joven le dice: “Rabino, eso no tiene chiste, después de los 90 minutos ya no hay portero” y el rabino dice: “El partido es como nuestra vida, nosotros vivimos durante ciertos años, 90 por ejemplo, y durante esos 90 años también debemos anotar goles en nuestra vida, porque después ya no hay chiste, ya no cuenta.”

El joven sigue relatando que cada equipo está conformado por once jugadores, que se juega en equipo, porque una persona sola no puede hacerlo todo. Pensativo el Rabino comenta: “Sí, es como la vida, nosotros debemos jugar en equipo, para hacer miniam deben haber 10 hombres, solo no puedes hacerlo y pasa lo mismo también con los preceptos, tenemos 613, pero una sola persona no puede cumplirlos todos.”

No hay manera de cumplirlos todos por la sencilla razón de que hay preceptos que son solo para los Cohanim, otros son solo para los Israelitas, por ejemplo, hay un precepto de casarse con la persona de la que nos divorciamos, es claro que para cumplir con esta Mitzvá no es que obligadamente debamos casarnos para luego divorciarnos. Por eso, cuando todos nos unimos y cumplimos con los 613 preceptos formamos un equipo y de esa manera todos podemos ganar.
Cada jugador es importante en su posición, no hay uno que sea más importante que otro, porque cada uno es bueno e importante desde el lugar que está ocupando y realizando la función que le corresponde.

En la Parashá que leeremos esta semana, Pinjas, hablaremos de las festividades que tenemos durante el año y nos preguntamos ¿cuál es la festividad más importante?

Hay quienes dicen que es Yom Kipur, porque es Perdón, otros dicen que es Pesaj, porque es Libertad, algunos dicen que es Sucot porque todo es Alegría y algunos otros dicen que es Shavuot porque es Torá. Lo que muchos no entienden es que todas las festividades son importantes desde su posición, no hay una más importante que la otra, todas merecen la misma dedicación y compromiso para celebrarlas cuando llega su momento. Si hacemos Pesaj en Yom Kipur no estamos haciendo nada sino alcontrario seria pecado de comer en Yom Kipur.

No podemos olvidar que hay muchas personas que desde afuera nos están observando todo lo que estemos haciendo. Somos ejemplo para los niños y que siempre habrá un juez que nos estará juzgando por nuestro actuar.

No podemos dejar de lado al Director Técnico del equipo de fútbol, siempre necesitamos de alguien que nos guie, que nos oriente, en el sentido adecuado, por eso en la Parashá de esta semana, antes de que Moshe Rabeinu fallezca, D-os le manda a elegir un líder para el pueblo de Israel, porque aunque el pueblo sea sabio, siempre se debe tener a alguien que los lidere y guíe de forma correcta.

Algo muy importante de resaltar, cuando somos hinchas de un equipo de fútbol y el equipo pierde, nosotros no cambiamos de equipo, seguimos siendo hinchas del equipo. Lo mismo pasa con nuestro rabino, cuando él dice algo que no compartimos o que no estamos de acuerdo, no cambiamos de rabino, debemos seguir con ese rabino, pues nos guía de forma correcta, pues somos conscientes que no siempre vamos a estar de acuerdo con todo lo que él dice.

Los jugadores no deben quejarse porque el partido es duro. Si jugamos contra niños no hay desafío, debemos jugar contra iguales y que los partidos sean luchados para que final la victoria sea aun más satisfactoria. Lo mismo ocurre en nuestra vida, no debemos quejarnos de las dificultades y los problemas de la vida, los triunfos al final son mucho más gratificantes cuando sabemos que hemos luchado por lo que deseábamos y que por fin lo conseguimos.
Que D-os nos ayude anotar los goles correctos y ganar el partido de esta vida.

Shabat Shalom
Con mucho cariño
Rabino Yosef garmon

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